Objetivo: Estos han sido los objetivos fijados para esta investigación: Conocer cuál es la conducta
habitual de los urólogos en el abordaje terapéutico de la retención aguda de orina secundaria a
hipertrofia de próstata; reconocer si existe algún patrón general de conducta entre los urólogos de
Buenos Aires; identificar pautas terapéuticas consensuadas entre los profesionales.
Métodos: En total, fueron consultados 168 urólogos, quienes fueron interrogados sobre el manejo
inicial de la retención aguda de orina (RAO). Dichos datos fueron tomados de una encuesta con
una serie de preguntas para las que había varias opciones. En algunos casos había más de una
respuesta posible a las preguntas. Estas se refirieron, entre otras, a prueba de micción espontánea
sin sonda; el uso de alfa-bloqueantes, el seguimiento de los pacientes y las ventajas de utilizar una
guía para estandarizar la práctica clínica en esta patología.
Resultados: El 74% de los urólogos envían al paciente después de una RAO a su domicilio con la
sonda. El 77% de los urólogos utilizan alfa-bloqueantes después de colocar la sonda, y el promedio
para retirar la misma es de 10 días. El alfa-bloqueante preferido y más utilizado por los urólogos
es la tamsulosina en un 74%. El 56% de los urólogos recateteriza al paciente y la evalúa para la
cirugía a la primera falla de la prueba de retirar la sonda. Sólo el 32% reintenta nuevamente una
segunda prueba de retirar la sonda después de la RAO. El 84% de los urólogos creen que debería
existir una guía de conducta uniforme en el manejo inicial de la RAO secundaria a hipertrofia
prostática benigna.
Conclusión: Identificamos una razonable uniformidad en el manejo inicial de la RAO entre los
urólogos de Buenos Aires. Pero un número significativo de prácticas habituales no se apoyan en
evidencias concretas.
Palabras clave : Retención aguda de orina; Manejo; Alfa-bloqueantes; Prueba sin catéter; HPB;
Cirugía.
Objective: Following are the goals set for this study: To obtain information on the usual practice
of urologists in the therapeutic approach for the treatment of acute urine retention due to prostate
hypertrophy; To see if there is a general therapeutic pattern among Buenos Aires urologists; To
identify agreed-upon therapeutic guidelines among these professionals.
Methods: One hundred and sixty eight (168) urologists were consulted on the initial treatment of
acute urine retention (AUR). The survey included a series of multiple choice questions, some of
which could have more than one answer. Among others, the questions referred to spontaneousremission tests without catheter, the use of alpha-blockers and the follow-up of these patients. The
need of a practical clinical guide for the management of this pathology was uniformly accepted.
Results: The (74%) of urologists send the patient home with the catheter in place after AUR. Seventy
seven percent (77%) use alpha-blockers after placement of the catheter, which is withdrawn after 10
days, on average. The widely-used alpha-blocker is Tamsulosina, chosen by 76% of the urologists.
Fifty six percent (56%) indicate surgical treatment if the patient fails to urinate spontaneously after
removal of the catheter. Thirty two percent (32%) tries a second catheterization before indicating
surgery. Eighty four percent (84%) of urologists believe there should be a guide to standardize the
initial management of AUR due to benign prostate hypertrophy.
Conclusion: We identified a reasonable uniformity in the initial management of AUR among Buenos
Aires urologists. But a significant number of usual practices are not supported by solid evidence.
Keywords: Acute urine retention; Management; Alpha-blockers; Test without catheter, BPH; Surgery. |
Objetivo: Evaluar la evolución oncológica de los pacientes con carcinoma epidermoide puro de
vejiga no bilarziásico luego de la cistectomía radical, y analizar al estadio tumoral y compromiso
ganglionar como factores pronósticos.
Material y Métodos: En el Hospital Italiano de Buenos Aires entre enero de 1999 y diciembre de
2007 se realizaron 213 cistectomías radicales (CR) con linfadenectomía bilateral por patología
oncológica. En 195 pacientes (91,6 %) se halló en la pieza quirúrgica carcinoma transicional, en
16 (7,5 %) carcinomas epidermoides y en 2 (0,9 %) adenocarcinomas.
Se incluyeron sólo aquellos pacientes que presentaban carcinoma infiltrante de vejiga y carcinoma
epidermoide puro en el estudio anatomopatológico.
De los 16 pacientes incluidos, 4 inicialmente se negaron al tratamiento quirúrgico radical, recibiendo
3 de ellos radioterapia pelviana, y el restante un esquema bimodal. En 3 pacientes, debido
a enfermedad clínicamente avanzada, se realizó quimioterapia neoadyuvante.
Se estableció la sobrevida global, la sobrevida libre de enfermedad y la sobrevida específica del
cáncer. La probabilidad de eventos en el tiempo fue estimada por el método de Kaplan Meier.
Resultados: La edad promedio fue de 64,8 años (49 – 83), siendo más frecuente en hombres que
mujeres (H: 13/ M: 3). El 68,75 % de los pacientes presentaban enfermedad extravesical al momento
de la cirugía, 7 pT3 y 4 pT4. Sólo en 5 pacientes se confirmó enfermedad órgano confinado,
3 pT2a y 2 pT2b. En 8 pacientes (50%) había compromiso ganglionar, 1 era pT2, 4 pT3 y 3 pT4.
Con un tiempo de seguimiento promedio de 22,12 meses (6 días – 68 meses), 7 pacientes (43,75%)
permanecían vivos al finalizar el estudio, de los cuales 5 no manifiestan evidencia de enfermedad.
Los 2 restantes presentaron progresión de la enfermedad con recurrencia local a los 48 y 62 meses
de seguimiento.
De los 9 pacientes fallecidos (56,25%), 8 fueron por progresión de la enfermedad y uno por causa
no relacionada con el cáncer, todos dentro de los 18 meses de seguimiento. En 4 casos la recurrencia
fue local, 1 por metástasis a distancia y en 3 pacientes por ambas.
Todos aquellos con compromiso ganglionar fallecieron dentro de los 17 meses del postoperatorio
por progresión de la enfermedad, independientemente del estadio tumoral.
La sobrevida global, la específica de enfermedad y la libre de enfermedad a los 5 años luego de la
cirugía fueron del 41%; 50,3% y 24%, respectivamente. Se observó una sobrevida significativamente
mayor (p = 0,0004) en los pacientes sin compromiso ganglionar comparados con aquellos de
ganglios positivos. No se hallaron diferencias estadísticamente significativas entre las sobrevidas
globales de los diferentes estadios patológicos. La mayor diferencia se encontró entre pT2 y pT4
(p: 0,05).
Conclusión: La cirugía sigue siendo el tratamiento de elección en aquellos pacientes con tumores
de vejiga estadios T2.
La sobrevida global, la específica de enfermedad y la libre de enfermedad a los 5 años luego de la
cirugía fueron del 41%; 50,3% y 24%, respectivamente.
El principal factor pronóstico de la sobrevida a largo plazo fue el compromiso ganglionar.
Palabras clave: Cistectomía radical; Cáncer de vejiga; Carcinoma epidermoide.
Objetive: To evaluate the oncologic outcome in patients with pure epidermoid carcinoma nonbilharzial
after radical cistectomy and analize the tumor stage and nodes involment as prognostic
factors.
Material and Methods: At the Hospital Italiano of Buenos Aires, between January 1999 and December
2007, 213 radical cistectomies with bilateral lymphadenectomy were performed because of
oncological pathology. In 195 patients (91,6%) transitional carcinoma was found in the surgical
piece, epidermoid carcinoma in 16 (7,5%) and adenocarcinoma in 2 patients (0,9%).
Only those patients with infiltrative bladder carcinoma and pure epidermoid carcinoma were included
in the anatomopathological study.
Of the 16 included patients, 4 initially denied the radical surgical treatment, 3 of them receiving
pelvic radiotherapy and the other bimodal treatment. In 3 patients, due to clinically advanced
disease neoadyuvant chemotherapy was performed.
Overall, disease-free and cancer-specific survival were established. Event probability through time
was estimated with Kaplan Meier method.
Results: The average age was 64,8 years (49-83), being more frequent in men than women (13/3).
At the moment of the surgery 68,75% of the patients presented extravesical disease, 7 pT3 and 4
pT4. Only in 5 patients organ confined disease was confirmed, 3pT2a and 2 pT2b. In 8 patients there
was nodes involvement, 1 pT2, 4 pT3 and 3 pT4.
With an average follow up of 22, 12 months (6 days – 68 months), 7 patients (43,75%) were still
alive at the end of the study, 5 of those without evidence of disease. The remaining 2, had disease
progression with local recurrence at the 48 and 62 months of follow up.
Of the 9 died patients (56,25%), 8 cases were because of disease progression: 4 with local recurrence,
1 with metastases disease and 3 cases with both. The remaining dead patient was due to a
cause not related to cancer.
Those patients with positive lymph nodes died within 17 months after surgery due to disease progression,
independent of the tumor stage.
Overall, cancer-specific and disease-free survival after 5 years of surgery were 41%; 50,3% and
24%, respectively.
The global survival was significantly higher (p: 0,0004) in patients without positive lymph nodes. No
statistically significant differences were found between overall survivals of the different pathological
stages. The higher difference was between pT2 and pT4 (p: 0,05).
Conclusion: The surgery is the gold standard treatment for patients with organ confined bladder
tumors. Overall, cancer-specific and disease-free survival after 5 years of surgery were 41%; 50,3%
and 24%, respectively. The main prognostic factor for long term survival was nodal involvement.
Keywords: Radical cystectomy; Bladder cancer; Epidermoid carcinoma. |
Introducción: Al momento del diagnóstico podemos encontrar invasión de la vena renal en el
20-35% de los pacientes con carcinoma de células renales (CCR). Presentamos nuestra experiencia
en el tratamiento quirúrgico de pacientes tratados con nefrectomía radical y resección
del trombo neoplásico por CCR.
Material y Métodos: Se revisaron retrospectivamente las historias clínicas de los pacientes
operados por CCR en nuestro centro, desde enero de 2000 a julio de 2007. Identificamos 273
pacientes operados, de los cuales 37 (13,6%) presentaban compromiso venoso siendo el objeto
de análisis de esta revisión. Evaluamos características demográficas, estudios imagenológicos,
nivel del trombo venoso tumoral, la anatomía patológica, el TNM 2002, la mortalidad peri operatoria
y alejada, y el índice de masa corporal
Resultados: La relación hombre/mujer fue de 3,6:1. Se describen 28 varones (75,67%) y 9
mujeres (24,32%); la edad promedio fue de 62 años (36-82 años). Cuatro pacientes murieron
durante la internación, lo que definimos como período perioperatorio.Esto corresponde a una
mortalidad perioperatoria del 10,8% de la población en estudio. De los 33 pacientes restantes,
3 se excluyen por no tener datos del postoperatorio . En los otros 30, el rango de seguimiento
fue de 1 mes a 65 meses (media de 17,3 meses). En los 10 pacientes (33,3%) que fallecieron
durante el seguimiento la causa de la muerte fue por progresión del cáncer renal.Al momento
del análisis, 14 pacientes se encontraban vivos libres de enfermedad (46,7%) y 6 pacientes
(20%) se encontraban vivos con enfermedad presente. De los once pacientes con metástasis al
momento de cirugía, dos murieron en el período perioperatorio, 8 fallecieron en el seguimiento
con una supervivencia promedio de 9,8 meses y uno se encuentra vivo con enfermedad con un
seguimiento de 2 meses. La tasa de supervivencia global a los 12 meses fue del 47%. El tiempo
medio de supervivencia fue de 17 meses y la mediana de 11.
Conclusión: El CCR se asoció con la presencia de trombo venoso tumoral en el 13,55% de los
pacientes. La asociación de trombo tumoral con la infiltración de la grasa perirrenal mostró una
supervivencia menor. La sobrevida global fue de 46,6% a los 12 meses. Los pacientes operados
con metástasis fallecieron, en promedio, a los 9,8 meses. El nivel del trombo venoso o la infiltración
de la pared vena renal o cava no modificó la supervivencia en estos pacientes.
Palabras clave: Carcinoma de células renales; Trombo neoplásico; Tratamiento quirúrgico.
Introduction: At the time of diagnosis, invasion of the renal vein can be found in 20-35% of
patients with Renal Cell Carcinoma (RCC). We show our experience in the surgical treatment of
patients who underwent radical nephrectomy and resection of the neoplastic thrombus due to
RCC.
Material and Methods: Medical records of patients who underwent surgery of RCC in our site
were analysed retrospectively from January 2000 to July 2007. We identified 273 patients who
underwent surgery; of which 37% (13.6) showed venus compromise, being the purpose of this
analysis. Demographic characteristics, imaging studies, level of the tumour venus thrombus,
pathology report, 2002 TNM, perioperative and far mortality and body max index were analysed.
Results: Relation men/women was 3.6:1. 28 males (75.67%) and 9 females (24.32 %) were
described. Mean age was 62 (36-82 years old). Four patients died during hospitalisation, which
we define as perioperative period. This corresponds to a perioperative mortality of 10.8% of the
study population. Of the 33 remaining patients, 3 are excluded due to lack of postoperative data.
In the other 30, the rate of follow-up was from one month to 65 months (mean of 17.3). Of the 10
patients (33.3%) who died during follow-up, the cause of death was due to progression of renal
cancer. By the time of the analysis, 14 patients were alive free of disease (46.7%) and 6 patients
(20%) were alive with the disease. Of the 11 patients with metastasis at the time of surgery, 2
died in the perioperative period, 8 died in the follow-up, with a mean survival of 9.8 months and
one was alive with the disease with a follow-up of two months. Global survival rate on the 12th
month was 47%. Mean survival time was 17 months and the median was 11.
Conclusion: RCC was associated with the presence of tumour venus thrombus in the 13.55%
of the patients. Association with the tumoral thrombus with the infiltration of renal fat showed
minor survival. Global survival was 46.6% by the 12th month. Patients who underwent surgery
with metastases died at a rate of 9.8 months. The level of venus thrombus or the infiltration
either of the renal vein wall or the vena cava wall did not alter the survival of these patients.
Keywords: Renal cell carcinoma; Neoplastic thrombus; Surgical treatment. |